sábado, 19 de febrero de 2011

Thomas Kempis

Tomás de Kempis



Tomás de Kempis O.S.A.
Thomas-von-Kempen.jpg
Nombre Thomas Hemerken
Nacimiento 1380
Kempen,Black St George's Cross.svg Arzobispado de Colonia
Fallecimiento 30 de agosto de 1471[1]
Zwolle
Venerado en Iglesia católica e Iglesia anglicana.
Festividad 30 de agosto



El beato Tomás de Kempis O.S.A. (Kempen, 1380 -Zwolle, 30 de agosto de1471) fue un monje cristiano renacentista del siglo XV y el autor de la Imitación de Cristo, uno de los más conocidos libros de devoción cristiana redactado a propósito de la formación de los monjes, pero que ha sido valorado por otros seguidores de Cristo por fuera del monaquismo. Si bien su autoría fue ampliamente contestada por autores posteriores, en la actualidad se tiene como histórica su atribución. La Iglesia Católica en especial venera su nombre como "beato" y otros grandes personajes de la espiritualidad cristiana le han dado significativa importancia como Teresita de Lisieux, Bossuet, Juan Bosco, entre otros. La Iglesia anglicana lo considera santo.


* 1 Vida
* 2 Vida religiosa
* 3 Obra
* 4 Pensamiento
* 5 Libros
* 6 Causa de Beatificación
* 7 La Imitación de Cristo
o 7.1 Polémica por la autoría
* 8 Pensadores formados en la escuela de "La imitación de Cristo"
* 9 Una respuesta al intelectualismo medioeval
* 10 Enlaces externos
* 11 Notas
* 12 Bibliografía

Vida

Tomás, cuyo nombre era Thomas Hemerken, Thomas Hämerken o Thomas van Kempen, nació en la ciudad de Kempen, al noroeste de Colonia, Alemania en 1380 y murió en Zwolle, al noreste de Ámsterdam en 1471. Hijo de artesanos, su apellido paterno era Hemerken o Hämmerlein, que en inglés es "little hammer" y en castellano "pequeño martillo". Su hermano mayor, John, fue enviado por sus padres a estudiar a la ciudad holandesa de Deventer cuando tenía doce años. En 1395 sería su turno y el muchacho, que esperaba encontrar en Deventer a su hermano mayor, descubrió con sorpresa que John se había unido a la orden monacal de los Agustinos. Comenzó entonces sus estudios a los 13 años en un centro dirigido por una asociación conocida como los Hermanos de la Vida Común que practicaban lo que conocían como la "devoción moderna".[2] Llegó a ser un experto copista, una de las profesiones de la época previas a la proliferación de la imprenta y en general del dominio de los monjes, con lo que pudo sostenerse económicamente. La convivencia con la Asociación de los Hermanos de la Vida Común, hicieron que Tomás siguiera los pasos de su hermano John hacia la vida religiosa y de esta manera pidió ingresar en el Convento Agustino de Monte Santa Inés cerca de Zwolle. En aquel lugar su hermano era ya el prior. Aunque fue acogido por la comunidad, no se le permitió ir a Monte Santa Inés como esperaba, sino que se le pidió permanecer un tiempo más en Deventer para terminar sus estudios. Deventer era por entonces el centro más importante de espiritualidad en Holanda y, según Vincent Scully, foco y centro del revivir del fervor cristiano en los Países Bajos del siglo XIV a la manera de "los primeros cristianos de Jerusalén y Antioquía".[3] Tomás estaría en dicha ciudad por siete años, tiempo en el cual terminó sus estudios de humanidades.

Vida religiosa

En Deventer podemos decir que Tomás no sólo terminó sus estudios de humanidades, sino que adquirió el perfil de su personalidad como autor de grandes obras de devoción y espiritualidad cristiana. Su estadía allí sería el primer paso de lo que llegaría a ser y por eso, sin más tardanza, el joven alemán pidió ir ahora así al Convento sobre Monte Santa Inés en Windesheim junto a su hermano. El Convento era la rama clerical del movimiento de Hermanos de la Vida Común, pero al llegar, el joven Tomás encontró un lugar que todavía estaba para ser construido y se le dio la responsabilidad de adelantar los trabajos de finalización del convento. Manos a la obra, el joven monje dedicaría los siguientes años a la construcción y por esta razón fue admitido como novicio solo en 1406. Las obras en el convento, ampliamente testimoniadas, fueron la única razón del retardo y no, como algunos autores sugerían, la idea de que Kempis fuera un hombre de poca inteligencia, razón argüida para contestar la autoría de sus obras. Fue ordenado sacerdote en 1413 y sub-prior en 1429.[4] El Convento tuvo dificultades por un período debido al rechazo del Papa por la elección del obispo de Utrecht, Rudolph de Diepholt y los monjes fueron desterrados a Agnetenberg entre 1429 y 1432.[5]

Pero en general la vida de Tomás fue tranquila: pasaba su tiempo entre sus ejercicios de devoción, la composición de sus obras, su actividad como copista y la lectura. Copió la Biblia cuatro veces, una de cuyos volúmenes se conserva en Darmstadt en cinco volúmenes. En su enseñamiento era sabio y en sus obras abundan las citaciones bíblicas y de los padres de la Iglesia. Tomás se dedicó a la enseñanza de novicios y gente joven en general. Ello marca el estilo de sus obras, siempre escritas en un lenguaje sencillo y rico, cargado del estilo metodológico del que enseña y que ha permitido que sus obras permanezcan siempre actuales.

Obra
Los monjes copistas medioevales eran las "editoriales" de entonces. Tomás de Kempis fue uno de estos hombres que dedicó su vida a elaborar volúmenes de las obras más importantes. El sólo hizo cuatro copias de la Biblia.

Tomás pertenece a la escuela de místicos que se difundieron especialmente en el norte de Europa, de Suiza a Holanda. Fue un seguidor de Geert Groote y Florentius Radewijns, los fundadores de los Hermanos de la Vida Común. Sus escritos son de carácter devocional e incluyen meditaciones, cartas, sermones, una vida de santa Lydwine, una mujer cristiana que dio muestras de grandes virtudes y perseverancia aún en momentos de grandes dificultades. Tiene la biografía de Groote, Radewijns y nueve de sus compañeros. Todas esas obras tienen el mismo sentido, estilo y fuerza de la Imitación de Cristo como una prolongada meditación de la vida y las bendiciones divinas. Todas sus obras son una permanente adoración a Cristo.


Pensamiento
Monumento en Monte Santa Inés en Zwolle.

Las siguientes son algunas de las sentencias atribuidas a él:

* "In omnibus requiem quaesivi, et nusquam inveni nisi in angulo cum libro"

(He buscado paz por todas partes, pero no la he encontrado en ningún lado, excepto en un rincón con un libro).[5]

* "Seguramente que el día del juicio no se nos va a preguntar qué noticias curiosas leímos, sino qué obras buenas hicimos".[6]

* "Pero si en todo buscas a Jesús, de seguro hallarás a Jesús".[7]


Libros

* La Imitación de Cristo.
* Verdadera Sapienza (Vera Sapentia).
* Sermones a los Novicios Regulares, publicado en Londres, 1907.
* Oraciones y Meditaciones sobre la Vida de Cristo, Publicado en Londres 1904.
* La Encarnación y Vida de Nuestro Señor Jesucristo, Publicado en Londes 1907.
* Vida de Santa Lydwine, Virgen (Tomás fue el editor de la obra).

Causa de Beatificación

Existen suficientes testimonios históricos de la vida espiritual de Tomás de Kempis que lo pusieron siempre como candidato a ser beatificado por parte de la Iglesia Católica. La beatificación es la declaración oficial que hace el Papa sobre las virtudes cristianas excelentes de un cristiano. Sus restos fueron trasladados del Claustro de Monte Santa Inés, destruido durante la Reforma Protestante, a la Iglesia de San Miguel en Zwolle en donde permanecen en la actualidad. El obispo de Colonia, Maximiliano Hendriken, fue el primero en interesarse en la causa de beatificación del monje agustino, pero con el paso de los siglos la causa cayó en el silencio. En la actualidad, en la Iglesia Católica, su nombre es conocido como Beato Tomás de Kempis, Escritor y su recuerdo se celebra el 30 de agosto.
El relicario con las reliquias de Tomás de Kempis en cuya iglesia hay escrito: HONORI, NON MEMORIAE THOMAE KEMPENSIS, CUJUS NOMEN PERENNIUS QUAM MONUMENTUM[8]


La Imitación de Cristo

Según muchas fuentes, la obra principal de Tomás de Kempis, la Imitación de Cristo, ha sido el libro católico más editado del mundo después de la Biblia.[9] Fue escrito durante todo el tiempo de su vida y es muy posible que haya sido el material con el cual el autor enseñaba a sus jóvenes pupilos en Monte Santa Inés. La obra se divide en cuatro libros, así:

* Libro I: Consejos útiles para la vida espiritual.
* Libro II: Exhortaciones a vivir vida interior.
* Libro III: De la consolación interior.
* Libro IV: Del Sacramento del Altar.

Sin embargo, la autoría del libro fue discutida por siglos. Si Tomás de Kempis escribía para sus pupilos, es probable que no estuviese interesado en publicarlo. Estos serían tan solo sus "apuntes de clase". La primera publicación real del libro tuvo lugar en 1418 y apareció en forma anónima.[5] Desde ese momento adquirió una gran popularidad que los siglos no menguarían. En las innumerables copias que comenzaron a hacerse, se pusieron fortuitamente autores diversos, todos personajes de gran talla espiritual, incluido su hermano.

Polémica por la autoría

Pero la obra tendría que luchar por siglos a causa de su autor. Dos siglos después de la muerte de Tomás y aunque su nombre había vencido las suposiciones autoriales de los copistas, un grupo de intelectuales puso en duda su autoría y se propusieron otros nombres de la época. Acaso un hombre de virtudes tan humildes, silencioso en su trato, desinteresado de las cosas del mundo, no podía ser concebido como el cerebro de una obra de las proporciones de la Imitación de Cristo. La obra misma lo dice: "No son los discursos profundos los que santifican a una persona, sino la vida virtuosa"[10] y más adelante: "Con lo cual debe estar tan contento y alegre, que con tanto gusto quiere ser el más pequeño como otro quisiera ser el más grande, y ocupar el último lugar tan satisfecho y tranquilo como si el primero ocupase, y con tanto gusto ser despreciable y humilde, sin fama alguna ni renombre, como si fuese el más grande y famoso del mundo".[11]

Del autor de semejantes pensamientos no se podía entonces esperar a uno que pusiera o se preocupara de poner su nombre en letras de oro. No era todavía la edad del Derecho de Autor. La polémica atrajo estudiosos de todo tipo que trataron de resolver la incógnita sobre el misterioso autor. Las conclusiones del Siglo XX, los análisis del estilo literario y algunas pruebas, dieron como resultado que la mayor de las probabilidades apuntan a Tomás de Kempis como autor de la Imitación de Cristo. Según las observaciones de V. Scully[12] en defensa de la autoría de Kempis se encuentran las siguientes pruebas:

* Varias personalidades de la época atestiguan que el libro es suyo, especialmente frailes de su mismo Convento de Monte Santa Inés.
* Se tiene un códice de 1441 firmado por Kempis y que se conserva en la Biblioteca Real de Bruselas.
* La identidad de estilo, según argumenta Sir Francis Cruise.[13] En este sentido, el estudioso hizo una comparación con las demás obras de Kempis y no encontró ningún elemento disonante, es decir, las obras son completamente hermanas, hijas de un mismo autor.
* La obra corresponde auténticamente al ambiente místico del Convento de Monte Santa Inés sobre Winddesheim.
* Las fuentes a las que recurre la Imitación de Cristo son la Biblia y los Padres de la Iglesia, fuentes preferidas por Tomás de Kempis.

Pensadores formados en la escuela de "La imitación de Cristo"

* Teresita de Lisieux: Entre los más ilustres pensadores que se consideran alumnos de "La imitación de Cristo" se encuentra Teresita de Lisieux, "Doctora de la Iglesia" según la perspectiva católica y mística carmelita francesa. La composición literaria del monje agustino es de hecho pieza clave para comprender plenamente la figura de la monja carmelita. Fue sobre este texto medioeval que se desarrolló la primera formación de ella antes de que esta entrara en un contacto directo con la mística de Teresa de Ávila y Juan de la Cruz. Teresita era ya asidua lectora del devocionario desde su adolescencia y conocía de memoria varios pasajes del mismo.

* Bossuet: Bossuet definía el libro como el "quinto evangelio" para indicar la importancia que el intelectual y predicador francés le daba dentro del conjunto de la literatura cristiana.

* El mismo Voltaire, no creyente, reconocía los méritos singulares de la obra que se impuso en los siglos como una obra maestra de la literatura ascética.

* El libro ha sido apreciado por diferentes pontífices, entre ellos el más destacado fue el Papa Juan XXIII que inspiraba sus decisiones y palabras en la asidua lectura del libro.

* Juan Bosco: el santo de Turín estuvo bastante influenciado por el devocionario de Kempis y escribió de él:
En mi juventud leí la "Imitación de Cristo" y me quedé admirado al darme cuenta de que este libro trae más enseñanzas en una sola página que los libros vernáculos en varios volúmenes. A este precioso libro debo el haberle tomado gusto a la lectura de libros espirituales y el haber dejado de leer libros vernáculos[14]

El libro llegó a tal importancia dentro de la mística espiritual católica, que para muchos fue una especie de manual de consulta que guiaba las circunstancias que vivían.


Una respuesta al intelectualismo medioeval

La obra en general de Kempis se sitúa como una respuesta al ánimo intelectualista de su época y al misticismo como una opción.
De esta manera, Kempis resalta la perfección evangélica y presenta a Jesucristo como el único modelo del conocimiento auténtico:"No podemos confiarnos mucho en nosotros mismos porque frecuentemente nos faltan el buen juicio y la gracia[15]

La lucha contra el intelectualismo que caracterizó a la Edad Media, tuvo como modelo la figura anti-intelectual del rey Salomón que habla de la "vanidad de vanidades" (hebel hebalim)[16] y que presenta el conocimiento auténtico como el temor al Creador.[17] Por lo tanto, aquella ciencia que no se basa en una postura teológica es vista como vanidad, entendida esta como el la confianza en las cosas del mundo:

"Quien se apega a las creaturas se marchitará juntamente con ellas, porque la creatura es efímera y quebradiza (...)[18] ".

Obviamente es necesario partir del hecho que Kempis escribió exclusivamente para monjes de vida contemplativa, es decir, dentro del contexto del monaquismo y ninguna de sus obras puede juzgarse desde perspectivas contemporáneas. Esa misma postura medioeval haría que ante muchos observadores iluministas el misticismo y su lucha anti-intelectualista llevara a lo que en muchas ocasiones se acusa de oscurantismo y apología de la ignorancia sin leer el contexto de la época. La insistencia de Kempis, como de muchos otros autores medioevales y de la mística renacentista, es la insistencia es la imitación de Cristo como el ideal máximo del monje.


Enlaces externos


* Imitación de Cristo (castellano).
* Tomás de Kempis, Enciclopedia Católica en castellano.
* Beato Tomás de Kempis, Escritor, 30 de agosto, En: Church Forum (Castellano).
* Imitación de Cristo online (Inglés)
* Tomás de Kempis en Enciclopedia Católica (inglés).
* Sentencias de T. de Kempis en inglés.
* Obras de Thomas à Kempis en el Proyecto Gutenberg

Notas

1. ↑ segun EWTN.com
2. ↑ Del prólogo a la Imitación de Cristo del Apostolado Bíblico Católico, p. 8
3. ↑ Enciclopedia Católica, entrada "Tomás de Kempis".
4. ↑ De este hecho tan importante nos resalta el Scully: "Este punto es importante ya que algunos escritores, en su avidez por desacreditar el que de Kempis sea el autor de la "Imitación", han tomado la larga duración de este periodo de prueba para insinuar que era un estúpido o algo peor" (Enciclopedia Católica: Tomás de Kempis, por V. Scully)
5. ↑ a b c Idem, V. Scully, EC
6. ↑ La Imitación de Cristo, Libro I, Cap. III, No. 5b
7. ↑ La Imitación de Cristo, Libro II, Cap. VII, No. 3b)
8. ↑ "Al honor, no a la memoria de Tomás de Kempis, cuyo nombre es más durable que cualquier monumento", inscripción en el monumento dedicado a Kempis en la iglesia de San Miguel en Zwolle
9. ↑ Eliecer Sálesman, Prólogo a la edición "Imitación de Cristo", p. 5
10. ↑ Imitación de Cristo, Libro I, Cap. I, No. 3b
11. ↑ Idem, Libro II, Cap. XXII, No. 5b
12. ↑ En su artículo sobre T. de Kempis en la Enciclopedia Católica.
13. ↑ Citado por V. Scully.
14. ↑ Memoria biográficas de San Juan Bosco, Tomo I, p.36
15. ↑ "Imitación de Cristo, Libro I, Cap. V, p. 127, No. 1
16. ↑ Eclesiastés 1, 2.
17. ↑ Proverbios 1, 7: "El temor del Señor [irat Adonai] es el principio de la sabiduría"
18. ↑ Imitación de Cristo, Libro II, Cap. VII, p. 135.

Bibliografía

* La Imitación de Cristo, Tomás de Kempis. Edición traducida y enriquecida con citas bíblicas por el P. Eliécer Sálesman, 3102a. edición. Ed. Apostolado Bíblico Católico, Bogotá DC, 1987.

* Tomás de Kempis, artículo de Vincent Scully, transcrito por Marie Jutras, traducido por Oscar Olague. Enciclopedia Católica, Nueva York, 1999.