martes, 22 de septiembre de 2009

Vocaciones

VOCACIONES
*** Fue lanzada por el entonces Superior General de la Fraternidad Sacerdotal San Pio X, el Padre Franz Schmidberger, con fecha 16 de junio de 1992. En el presente año 2007 se cumplen 15 años de este pedido urgente. Las vocaciones de una u otra manera son siempre poquísimas en comparación a las necesidades del mundo actual (hace años que los ingresos en la Reja difícilmente lleguen a diez…y aún éste número significa poco y nada). Pero en la necesidad apremiante de vocaciones, la situación de nuestra querida Patria parece más alarmante: Como otras veces hemos dicho, teniendo la gracia enorme de contar con un Seminario así en nuestro propio suelo (hay seis tan sólo en todo el mundo), se da la paradoja de que prácticamente no hay argentinos en él…Recemos queridos fieles, recemos para tener vocaciones, para que éstos jóvenes respondan al llamado de Dios y – con su gracia- poder tener, aquí en Mendoza, en el resto de nuestra Nación y en toda Hispanoamérica, hermosas, santas y numerosas vocaciones, tanto de varones como de jovencitas.

Queridos Fieles:

Hemos lanzado una Cruzada de Oración por las vocaciones sacerdotales y religiosas. Cuento con la participación de cada uno de ustedes.

¿Porqué esta cruzada? La Iglesia pierde cada año millones de sacerdotes. En la Tradición, incluso si proporcionalmente tenemos más vocaciones que la Iglesia Conciliar, somos todavía demasiado pocos; ustedes se dan cuenta, nuestros sacerdotes son pedidos en el mundo entero.

¿Por qué son necesarios los sacerdotes? Nuestra sociedad esta en plena decadencia (violencia, sectas, pornografía, suicidio, sida); el pecado mortal es estimulado, vulgarizado, legalizado (aborto, divorcio, concubinato, pronto la eutanasia).

¿Por qué? Porque los hombres ya no conocen a Dios ni la moral católica, o no la conocen más que desfigurada y disfrazada de un vago humanismo.

Sin el estado de gracia, sin los sacramentos, sin la Santa Misa, ¿puede ser de otro modo?

Solamente Dios puede sacar a la sociedad – y por lo mismo, a vuestras familias- de esta situación. Es un combate espiritual que cada uno de nosotros puede llevar a cabo, sea en el nivel individual, sea a nivel familiar: 1) santificándose personalmente; 2) pidiendo a Dios que quiera suscitar numerosas buenas vocaciones.

Los sacerdotes son los intermediarios entre Dios y los hombres; los religiosos y religiosas son los pararrayos que protegen y santifican la sociedad.

¿En qué consiste esta Cruzada? Si ustedes desean participar de ella, comprométanse a rezar cada día durante un año, por lo menos:

* Una decena del Rosario por esta intención (puede ser una decena de la Corona diaria)

* Agreguen al fin de las oraciones de la mañana y de la noche, las invocaciones:

“Señor, danos sacerdotes”

“Señor, danos santos sacerdotes”

“Señor, danos muchos santos sacerdotes”

“Señor, danos muchas santas vocaciones religiosas”

“San Pío X: ruega por nosotros”

Este compromiso no obliga bajo pena de pecado.

Queridos fieles, cuento con la participación masiva de ustedes en esta Cruzada. Estoy convencido de que sie este esfuerzo se mantiene, el número de ingresos en nuestros Seminarios y Noviciados probará rápidamente que Dios los ha escuchado.

In Christo et María

Padre Franz Schmidberger