martes, 22 de septiembre de 2009

caso Trusso

Dedicado para el monseñor aguer:

Los hermanos Trusso y un ex integrante del Arzobispado van a juicio oral por estafa

Es por el supuesto fraude que cometieron por una suma total de $10 millones. Los ex dueños del Banco de Crédito Provincial, Francisco Javier Trusso (foto) y Juan Miguel Trusso, habrían realizado el polémico trámite

El juez de instrucción Juan Ramos Padilla elevó a juicio oral y público una causa por “estafa” por unos diez millones de dólares contra el ex mano derecha del ex cardenal primado de la Argentina Antonio Quarracino, monseñor Roberto Toledo, y dos hijos del ex embajador argentino ante el Vaticano durante el menemismo, Francisco Eduardo Trusso.

El juez firmó el “auto de elevación a juicio”, que abarca a monseñor Toledo y los hermanos Francisco Javier Trusso y Juan Miguel Trusso, todos acusados de “estafa cometida mediante el uso de documento privado falso”, que contempla penas de entre un mes y seis años de prisión.

Ramos Padilla hizo lugar, de esta manera, a la acusación del fiscal Patricio Lugones, por hechos que ocurrieron hace más de nueve años y que se enmarcaron en la quiebra del Banco de Crédito Provincial (BCP), vinculado con la curia católica.

La causa gira en torno a un préstamo presuntamente fraudulento de diez millones de pesos de una mutual militar al Arzobispado de la Ciudad de Buenos Aires, mediante un “ardid” que “habría funcionado como sustento de la confianza” que generaba su relación con el fallecido arzobispo porteño, cardenal Quarracino, quien lo consideraba “como un hijo” a Toledo.

En junio de 1997, la Sociedad Militar Seguro de Vida otorgó un préstamo de diez millones de pesos pagados con dos cheques de cinco millones cada uno, en favor del Arzobispado.

Ese préstamo, según la investigación, fue gestionado por Francisco Javier Trusso ante el presidente de la mutual militar, capitán de Navío retirado Baltasar Trejo Lema: el BCP era fiador solidario (garante) del préstamo.

Ante las dificultades que atravesaba la entidad bancaria, emisarios de la Sociedad Militar recordaron anticipadamente al Arzobispado el vencimiento de la primera cuota de intereses y solicitaron el cambio de fiador.

Pero allí se encontraron con que monseñor Roberto Toledo desconoció la operación, adujo que las firmas de Quarracino que habían sido utilizadas para el préstamo habían sido falsificadas y advirtió que el préstamo lo pagaría “Mongo”.

Los Trusso, según la acusación, habrían gestionado el préstamo “en nombre y representación de Quarracino… con cierta urgencia y premura, a los fines de hacer frente a diversos compromisos financieros contraídos con el exterior”.
De acuerdo con la descripción de los hechos, fue monseñor Toledo quien cobró los diez millones de dólares mediante dos cheques.

El primer procesamiento contra Toledo y los Trusso había sido dictado por el hoy juez federal Sergio Torres, cuando se desempeñaba como titular del juzgado de instrucción número 24, hoy a cargo de Ramos Padilla.

Fuente: DyN