jueves, 20 de agosto de 2009

HUMANISMO SECULAR Y CRISTIANO

Description
El perfil moral del humanismo secular tiene una banda muy ancha debido a la ausencia de dogmas pero no de principios que enaltezcan la dignidad humana. Su mayor virtud es la búsqueda intensa y apasionada del bien y la verdad, utilizando la razón y el libre pensamiento. Porque la sabiduría y la bondad son el norte que orienta su vida y sus actos, para encontrar la salida a los laberintos mentales que mantienen perpleja a la humanidad en el oscurantismo medieval religioso, utilizando el pensamiento crítico. El humanismo secular y su etiqueta de ateo, se debe a que los libre pensadores, concientes de la dignidad humana estamos en contra de la manipulación y enajenación que promueve la religión organizada, y seguimos la directiva que expuso Protágoras al analizar el ethos y el pathos de los dioses del Olimpo y caer en cuenta que las narraciones sagradas eran una mitología producto de la fantasía humana, a fin de explicar los portentos. Conclusión que lo llevó a señalar que el hombre es la medida de todas las cosas, abrogando el culto a los dioses del Olimpo, aún el dios desconocido. A partir de entonces, los pueblos herederos de la cultura helénica intentamos construir un mundo mejor cimentado en la ciencia, las humanidades y la educación laica de las multitudes en los valores del humanismo secular que tiene como polos la trascendencia humana y la sociedad perfecta, a fin de desarrollar las potencialidades interiores ejercitando el altruismo y el activismo social intensos, imitando a Cristo. El movimiento secular cristiano iniciado por los sabios alejandrinos en el primer siglo, tiene su raíz en el misticismo secular helénico practicado antes de Cristo por cínicos epicúreos y estoicos. Comprende solo los valores espirituales que enaltecen la dignidad humana, dejando de lado los relatos de las divinidades y el culto. No solo reconoce la importancia de la dimensión espiritual humana sino que promueve la divulgación del conocimiento espiritual, a fin de que la humanidad trascienda el subdesarrollo espiritual en el que se encuentra, a causa de los errores de la fe; y por ello, desde un punto de vista aquo, utiliza la razón para disolver los fundamentalismos perniciosos de creyentes y ateos, mediante un juicio justo.