lunes, 15 de junio de 2009

Maldita memoria

Maldita memoria


Me encantaba mi último teléfono móvil. Casi había logrado sacarle todo el provecho que tenía. Sin embargo lo he cambiado por otro más nuevo. Pero no lo he hecho por afán de consumo ni porque ofrezca otras cosas. Hace cuatro o cinco teléfonos ya estaba contento con el que tenía: marcaba el número, pulsaba la tecla verde y hablaba. ¿Por qué cambio tanto de móvil? Pues como creo que todo el mundo: porque con programa de puntos sale muy barato o gratis y sobre todo, porque la batería ya no carga y ya no dura casi nada. Dicen los vendedores que en cosa de año y medio la pila tiene tal “efecto memoria” que queda inservible. Y como la pila casi vale más que el teléfono, es más rentable cambiarlo. De paso, como son pequeñitos, los colecciono. Hasta tengo uno de los años noventa (el primero que tuve, cuando juraba que nunca me compraría un móvil) que es mas grande que el mando a distancia de la TV. ¡Y no hacía fotos!

Me está pasando lo mismo con una cámara de vídeo que compré en el año 2000, con las pilas de la cámara de fotos y con la batería del ordenador portátil. Las pilas de otros aparatos, (que si uno se fija, son muchos) funcionan con pilas normales recargables. Por supuesto, se acuerdan de mi porque tienen “memoria” y cada vez duran menos tras su recarga.

Ahora dicen que para salvar el planeta hay que usar coches eléctricos. No se engañen, funcionan con baterías, como todo lo anterior. Y creo, estoy convencido, que no se ha solucionado el tema del “efecto memoria”. Dicen que no dependeremos del petróleo y de los países que lo producen. No nos dicen que dependeremos de los que tengan la materia prima de las pilas. No sé como se fabrican y reciclan las pilas ni me lo han contado. ¿Lo sabe usted? ¿La fabricación y reciclaje de pilas y baterías contamina menos que otras energías?

Así que, a lo mejor, cuando compremos un coche eléctrico habrá que suscribirse a un programa de puntos para que cuando las baterías del vehículo ya no carguen, nos den un coche nuevo por el morro. Un nuevo coche de Telefónica, Orange o Vodafone, como los teléfonos móviles. Limpito y con buen rollito ecológico.